Aumenta la seguridad de tu local con un enfundador de paraguas

Luís quiere abrir un bar. Está decido. Ha hecho números, tiene buen conocimiento de la zona, domina las redes sociales y tiene una buena base de proveedores. Así pues, se dirige al ayuntamiento de su ciudad para informarse acerca de los trámites necesarios para poder abrir su negocio. Ese día llueve, no mucho, un “chirimiri”, pero suficiente como para mojar las suelas de los zapatos. Al acceder al recibidor del consistorio se fija en una escultura de lo más horrible. “Seguramente cueste un ojo de la cara…” piensa, posiblemente con razón. Tras informarse de lo que tiene que hacer siente que todo va viento en popa, que ahora ya lo tiene mucho más claro. Vuelve a pasar por delante de la dichosa escultura y vuelve a pensar en el mal gusto que tienen los decoradores a veces. Casi llegando a la calle resbala, dibuja con su cuerpo una figura casi como la de la escultura, pero consigue zafarse y recuperar la compostura. No ha pasado nada, pero podía no haber sido así…

  ¿Que porqué os contamos estos? Pues porqué en Hostelbar llevamos unos días apostando por un producto tan simple como necesario: el enfundador de paraguas. La verdad es que se trata de un artefacto que en su sencillez conceptual radica su efectividad: si el paraguas está mojado, ¿porqué no ponerle una funda alrededor para que no se moje el suelo de las zonas interiores? Estamos convencidos de que puede resultar un complemento muy útil para los recibidores, pasillos, entradas de hospitales, teatros, cines, residencias, hoteles, restaurantes, ayuntamientos y otros locales públicos y privados con bastante afluencia de público. Así que ya sabéis, no seáis como Harry “el Sucio” que le gustaba mucho desenfundar su Magnum del 44, y apostad por el enfundador de paraguas, seguro que se evitan momentos embarazosos como el de nuestro protagonista Luís. Os dejamos con un vídeo que nos ha parecido genial.